domingo, 25 de enero de 2026

e-book 198. Dejando paso al presente. En la Tierra somos fugazmente grandiosos, Ocean Vuong

Anagrama, 2020


 I.

                Fue muy comentado allá por el 2021, cuando arribó a estas costas. Cansado de que el flujo migrante me contara historias, lo dejé macerar. Uno de los talleres de lectura a los que asisto lo propuso hacia mediados de 2025, pero mi rendida devoción al Templo (léase, el Teatro Colón) hizo imposible mi participación. No obstante, lo apunté como lectura del año y lo propuse a otros lectores entrenados. Éxito total; todos salimos satisfechos. Incluso quienes no pudieron participar de la puesta en común, me han hecho llegar su agradecimiento por tamaño acierto.

II.

                El texto es una extensa carta que le escribe Little Dog (¿tendrá la gente de Anagrama la amabilidad –alguna vez- de mejorar sus traducciones, y entender que el literal Perro Pequeño es un desacierto?) a su madre, casi como un análisis histórico de la familia y una confesión de homosexualidad revestida de asunción calma de esa condición debido, fundamentalmente, a que está redactada en inglés y su destinataria no maneja ese idioma.

III.

               Gracias a su narrador, nos enteramos que él ha debido migrar desde Vietnam -con pocos años- junto a su madre y su abuela, hacia los suburbios de Hartford, Connecticut, tras una paradoja increíble: los ha asilado el mismo país que los ha bombardeado. Así, el narrador –alter ego del autor- repasa todo un pasado de incomunicación y soledad: una abuela que se casó con un soldado americano –ya embarazada por otro-; una madre que sufrió violencia de género a manos de su marido, y un hijo a quien esa madre descargaba toda su frustración de no poder prosperar, con la misma violencia que recibía.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

                Sin embargo, las tres partes que componen el texto no se circunscriben al ámbito familiar. El descubrimiento de su sexualidad –y su ejercicio- no es óbice para que el narrador no pueda acceder a un estudio superior. De hecho, la prístina iniciación con Trevor, algo mayor que él, y el recuerdo de esos días aun después de haberlo perdido –y con él muchos amigos, por sobredosis- son el vehículo para una epifanía: Little Dog puede asumir su presente y mirar de cara hacia su propio futuro, algo que su madre y su abuela, añorando otros días, no han podido lograr.

V.

               En un estilo ameno y coloquial, con frases cortas y por momentos lírico y poético, Vuong ofrece una obra que no solo relata las vicisitudes de quienes han tenido que migrar –con las dificultades de un idioma e idiosincrasia distintas y los avatares que supone el establecerse en tierra ajena-, sino también la realidad de aquellos que han decidido dejar paso al presente y vivir en adelante confiando en sus propias fuerzas. Una obra que deleitará a avezados lectores.

martes, 20 de enero de 2026

Buscando una salida. Zigzag entre naranjos amargos, Ersi Sotiropulu

451 Ed., 2008

I.

               Sólo estaba disponible en soporte digital su novela más conocida. Sin embargo, prosperó mi búsqueda y hallé este ejemplar en el mercado de usados. Cuando lo fui a retirar, el dealer quiso saber el motivo de mi compra. Confesó que hacía quince años que tenía la librería; que este libro lo había acompañado desde el primer día y nadie, ABSOLUTAMENTE NADIE, se había interesado en él hasta el presente. Le respondí con honestidad: ‘vine a buscar un libro de quien habrá de ganar el Premio Nobel de Literatura’. Se irguió, lanzó una carcajada al aire y me abrazó.

II.

               Lía hace meses que se encuentra en el hospital debido a síntomas que indican una rara enfermedad. Su único contacto con el exterior es su hermano menor, Sid –diminutivo de Isídoros-, de vida cuanto menos desordenada, y Sotiris, un residente de enfermería con quien se lleva mal. Pero éste y Sid han sido supuestos compañeros de escuela –aunque el auxiliar no lo reconoce-. Acompañan a este trío, la atractiva July –pareja ocasional de Sid de quien Sotiris se enamora- y la sensual Nina de tan solo doce años, dotada de una imaginación bulliciosa.

III.

               Al principio, cuesta entrar en la novela porque las historias de los personajes, que residen en Atenas, resultan inconexas. Allí está Sotiris, volviendo al pueblo -donde viven sus padres- durante los fines de semana; la huérfana Nina y su hermana mayor, ayudando en la cocina de su tutora… pero, a medida que pasan las páginas las historias se van entrelazando hasta alcanzar un final previsible y emotivo.

IV.

               A su manera, cada uno de los protagonistas intenta dejar atrás una existencia abúlica y rutinaria, así como el dolor y la enfermedad, refugiándose en ilusiones y fantasías que son verdaderas vías de escape a una realidad absurda y un estado de ominosa soledad. Es esa trayectoria en zigzag de los personajes –una suerte de movimiento browniano- para eludir aspectos sórdidos de su acontecer, el nexo unitivo de la novela, mientras las escenas se suceden con cambios de geografía: el hospital, el muelle, la cocina, un restaurante, una habitación, creando una atmósfera particular que acompaña a cada uno de ellos.

V.

               De estilo coloquial y directo, con descripciones bastante reales –que le valieron la tilde de novela pornográfica según la crítica-, la obra plantea cómo el conjunto intenta denodadamente hallar una salida que los conduzca al amor y a la felicidad, mientras deben hacer frente a las vicisitudes de esta vida. Una pequeña joya literaria que le valió el Premio Nacional de Literatura y el Premio Nacional de la Crítica en 1999 a su autora griega. Difícil de hallar, si la ven no la dejen pasar. Y tened presente a la autora para la próxima premiación.

 

jueves, 15 de enero de 2026

e-book 197. Reconstruir el pasado. Luciérnaga, Natalia Litvinova


Lumen, 2024

I.

                Venía recomendada con gran consenso lector. Primero, por alzarse con el premio Lumen de novela en 2024. Luego, porque en el ámbito local no faltó influencer, gurú o líder carismátic@ literari@ que no la recomendara. Es la primera novela de su autora, a quien ya se conocía a través de libros de poemas. Había mucha efervescencia dentro del grupo para encararla y poca resistencia de los más escépticos.

II.

                El texto, escrito en primera persona, podría enmarcarse entre las ficciones del yo. La narradora, alter ego de la autora, repasa su vida y, en especial, la de su madre, nacida en 1950 en una ciudad bielorrusa bajo dominio soviético, y fuera anotada en 1953, tres años después, tras la muerte de Stalin. La historia comienza con el nacimiento de la narradora, pocos meses después del desastre nuclear de Chernóbil, en la ciudad de Gómel, una de las más damnificadas por las secuelas de la radiación.

III.

               La obra se divide en tres partes. En la primera se describe la infancia de una generación en medio del desastre ecológico, la estrechez, la enfermedad y la miseria, hasta su mudanza a Buenos Aires a la edad de diez años. La segunda está constituida por una serie de capítulos donde la narradora –que pende de un trapecio- se comunica con su abuela y las compañeras del pantano, aquél al que fueran destinadas tras su regreso de la Alemania nazi. Una combinación entre surrealismo y onirismo creativo, con cierta dosis de humor e ironía.

IV.

                Finalmente, a causa de su separación y regreso a la casa de su madre, ya en su treintena, se disparan una colección de evocaciones que tienen por nervio conductor la relación madre – hija y los recuerdos del pasado en su tierra de origen. Es de aclarar que muchos lectores se sintieron sorprendidos –cuanto menos, si no desilusionados- pues pensaban hallar sustanciales alusiones a Chernóbil; la mayor de ellas se incluye en el título: ‘luciérnagas’ era el apodo que recibían aquellos que se habían contaminado con la radiación espuria, motivo suficiente para ser aislados del resto de la sociedad. La foto de portada es la de su madre cuando joven.

V.

               De estilo coloquial, fluido, con el uso preciso de vocablos en las descripciones de situaciones y sentires –muy propio de los poetas-, Litvinova nos ofrece una obra equilibrada, no conmovedora pero sí emotiva, donde las figuras centrales son las mujeres –en especial su madre y su abuela Catalina-, y su capacidad de resiliencia; de poder reconstruirse en tierra ajena y distante y sortear los contratiempos con alegría y esperanza. Una novela para lectores sensibles.

sábado, 10 de enero de 2026

Panóptico sobre la obra de Marechal. 'El beatle final' y otros papeles, Leopoldo Marechal

Centro Editor de América Latina, 1981
 

I.

                Estaba entre los títulos que la Maestra nos proponía como próxima lectura a compartir, y tanto la Arquitecta como yo nos inclinamos por él en aras de ir preparando el camino para encarar alguna de sus obras más renombradas –y extensas- en un futuro mediato. Esta edición reúne una serie de trabajos no compilados en obras anteriores a la fecha de edición y, sinceramente, no estaba al tanto de la profusa labor literaria de Marechal, que no se circunscribe al ámbito de la ficción.

II.

                El presente volumen está constituido por cuatro relatos, una breve obra de teatro, tres ensayos –dentro de los cuales se halla la destacable interpretación de Simbolismos sobre el Martín Fierro- y cuatro misceláneas, que incluyen notas autobiográficas y reflexiones al estilo apólogo chino. Así, el conjunto se erige como un verdadero panóptico sobre la actividad desarrollada en sus múltiples facetas por quien, además, fuera funcionario en el área de Cultura del primer gobierno justicialista –creador de la Escuela Nacional de Danzas Folklóricas-, en su evidente compromiso político con la sociedad.

III.

               Los temas que Marechal expone claramente en estos trabajos tienen que ver con su universo de certezas e inquietudes que también recorren sus obras más reconocidas: principalmente su crítica al avance científico y tecnológico, que conlleva una gran cuota de deshumanización con la que se pierde la esencia espiritual del hombre, acusando la necesidad de enriquecerse con una vida interior que tienda a la meditación. Éste es el núcleo central del relato que le da origen al título.

IV.

                También están presentes su humor –por momentos, sarcástico-, alusiones históricas con cierta dosis de ironía, construcciones imaginativas e irreverentes e interesantes datos biográficos, todo en medio de una marcada religiosidad, producto de una crisis de fe que lo condujera a abrazar el cristianismo. Y, como era de esperar, acompañada por una mirada porteña entre descreída y socarrona, propia de quien nació y vivió en Buenos Aires.

V.

               De estilo ameno y coloquial, con relatos que se enmarcan en el género policial y una experimentación literaria que supo estar a la vanguardia local en los pasados años ’50, el ejemplar ofrece una mezcla variopinta del acontecer del escritor, de la que solo se excluyen sus novelas y poemas. En resumen, una antología que sirve de umbral y puesta en contexto de una figura literaria, señera en un período bastante extenso. Para tomar en cuenta.

lunes, 5 de enero de 2026

e-book 196. La vergüenza. Teoría general del olvido, José Eduardo Agualusa

Edhasa, 2017

I.

               Esta lectura surgió a propuesta de un taller que promueve una librería local y, si bien ya había abrevado en otra novela del autor –que no había cubierto mis expectativas-, me embarqué en esta aventura para brindar una segunda oportunidad y, de paso, reincidir sobre la realidad angoleña, ahora en tiempos más cercanos. Mi inclinación a leer obras fuera del mainstream editorial y lo atractivo del título, decidieron mi participación.

II.

                El libro se inicia con una aclaración: la historia está basada en una mujer de existencia real, quien estuviera encerrada durante veintiocho años en una vivienda tapiada, sin otro contacto más que un perro que oficiara de mascota, escribiendo un diario en los primeros años que, al acabarse el papel, prosiguiera haciéndolo en las paredes de la casa. Provista de una multitud de comida enlatada –donaciones de aquellos portugueses que abandonan el territorio- pudo sobrevivir allí -propiedad de su cuñado, asesinado junto a su hermana al inicio de la revolución-, incluso cuando el hambre se hizo presente.

III.

               Sin embargo, la trama no se circunscribe a los hechos que tienen a Ludo(vica) como protagonista, sino que, además, incorpora otros personajes que entretejen sendas historias: allí está el capitán mercenario al servicio de los portugueses que salva milagrosamente su vida tras su ejecución sumaria; el jovenzuelo que abandona sus estudios superiores para inmiscuirse en la lucha política; un viejo repatriado que conoció el exilio y un oficial de seguridad que anuda los hechos, entre otros, muchos de los cuales se dan cita en la escena final.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

                Agualusa desgrana en casi dos centenas de páginas la vida de Ludo y los motivos que la llevaron, primero a vivir con su hermana y luego a encerrarse; hay una vergüenza existencial que le impide ser parte de la sociedad y dispara la necesidad del olvido. A su vez, aprovecha para repasar la historia angoleña a partir de su independencia en 1975 y la consiguiente guerra entre facciones –el comunismo con ayuda de cubanos; luego, el capitalismo y el nacionalismo-, en una suerte de carrusel político, donde los que antes eran defenestrados pasan a ser los beneficiarios de los cambios. Otra verdadera vergüenza.

V.

               De estilo coloquial y ameno, el libro fluye con rapidez hacia el desenlace, donde las historias se aúnan en una escena emotiva. Destaco la estructura alternada de la narración, que mantiene la tensión hasta el final y convoca a reflexionar sobre cómo ciertos hechos accidentales pueden condicionar toda una vida. En resumen, una novela ágil e interesante.

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Instantánea de España durante el franquismo. Entre visillos, Carmen Martín Gaite

RBA, 1993
 

I.

               Propuse este título a un puñado de lectores de diversos grupos en una suerte de doble homenaje: el pasado 8 de diciembre se cumplió el centenario del nacimiento de la autora, cuya obra fuera visitada asiduamente por mi abuelo, quien también nació ese mismo día, aunque unos años antes. Por ello, me pareció oportuno destinar este texto de la escritora salmantina a la memoria de ambos, autora y lector, y, de paso, saldar la deuda de no haberla leído hasta hoy.

II.

                La novela, que fuera escrita entre 1955 y 1957, cuando aún la victoria del franquismo y sus imposiciones campeaban en España, narra las peripecias de las mujeres que viven en una ciudad de provincias por espacio de casi un año. La historia tiene dos protagonistas de excepción: la díscola Natalia, a la sazón, de dieciséis años, hermana menor de Mercedes y Julia –quienes frisan la treintena- quien no conoció a su madre pues ella falleció en el parto, y Pablo Klein, un joven de vida bohemia, profesor de alemán, que ha regresado tras años de ausencia. Los capítulos que corresponden a éstos, están redactados en primera persona; el resto, en tercera.

III.

               A ellos los acompañan una profusión de personajes secundarios que, a manera de coro polifónico, van enriqueciendo el relato central –pero que lentifica la lectura a la hora de entrar en materia-. Allí está Gertru, la compañera de Natalia quien, por pedido de su prometido, decide abandonar los estudios un año antes de graduarse; la propia Julia, que lleva años esperando que Miguel decida casarse y mantiene con él una relación epistolar. Mientras, Pablo se erige en el confidente de muchos muchachos, con su estilo mundano y reservado. Hasta se da el lujo de mantener cierta relación con una cantante de vodevil, mayor que él.

IV.

                Todos los personajes pertenecen a una clase media con aspiraciones de mantener el estrato social a través de matrimonios convenientes. Martín Gaite utiliza sabiamente los diálogos entre amigas y familiares para exponer la abúlica vida, en especial de las mujeres, sin objetivos personales ni posibilidad de emancipación: primero, sometidas a los dictados del padre; luego, con la normativa de los curas y finalmente, a merced de los caprichos del novio y/o marido. Como resultado, una vida destinada a cumplir con las reglas sociales: virginidad hasta el himeneo, maternidad tras ello y el resto, una vida circunscripta al interior del hogar. Ninguna libertad personal. En suma, una instantánea de España durante el apogeo del franquismo.

V.

               De estilo fluido y coloquial, con escenas bien construidas y donde lo que no se dice cobra tanta importancia como lo que sí, Martín Gaite nos ofrece una obra de época. Resulta llamativo que la censura no solo le hubiera permitido publicar esta obra a una escritora, sino que le otorgaran el Premio Nadal en 1957. Para leer y refrescar la memoria.

viernes, 26 de diciembre de 2025

La gran trilogía. 3. Flores en la nieve, Gregor von Rezzori

Anagrama, 2009

I.

               Con este tercer título concluye esta maravillosa trilogía de von Rezzori, que recoge el testimonio de un sobreviviente a los intensos cambios –y fatales, en algunos casos- de la vida en la Europa del Este, a lo largo de más de siete décadas. Así, el autor destina sus páginas a rememorar a los miembros de su núcleo familiar y quienes tuvieron mayor influjo sobre él, realizando una semblanza sui generis, pues el nivel de análisis de la personalidad y la conducta de cada uno de ellos respecto a él y hacia los otros miembros resulta esclarecedora a la hora de interpretar la importancia de cada rol.

II.

                Comienza por delinear a Kassandra, su nodriza de leche, quien fuera su protectora y defensora personal, sobre todo ante las pullas de su hermana –cuatro años mayor- a quien Gregor vino a quitarle el estrellato de hija única, después de que su madre solo tuviera ojos para el bebé. Esa criada, que no manejaba bien ningún idioma –y no le importaba aprender-, de origen rústico pero compañera fiel del pequeño, fue su primera experiencia de aprendizaje de vida.

III.

                Luego, pasa a analizar –como un forense- la vida de su madre quien, al casarse con un hombre bastante mayor que ella, llevó un matrimonio frustrado desde el inicio, en el que enterró sus ilusiones juveniles. Y tanto el divorcio como un posterior enlace no pudieron recuperar sus mejores momentos. Tras ella, es la figura paterna la que analiza. Un hombre jovial, campechano, que solo tiene en mente realizar su trabajo de funcionario y destinar todo su tiempo libre en la actividad de caza; un padre totalmente ausente.

IV.

               Hacia el final, repasa la corta existencia de su hermana –falleció poco después de su veintena- y la influencia que legó a su hermano menor, y un capítulo aparte es el de la institutriz, quien no solo educara al díscolo joven –que solía cambiar de institución educativa- sino que con su actuación permitiera a éste desarrollar su personalidad y adquirir confianza en sí mismo. Párrafo aparte es el Epílogo, en el cual el autor narra su regreso a su ciudad natal después de medio siglo de ausencia. En él recoge la experiencia de transitar aquellas viejas calles donde ya nada es lo que ha sido; ni siquiera queda rastro de su primer hogar. Ante la pérdida de toda referencia, no sin pesar, es su memoria la que se erige como testimonio de época, pues ya nadie recuerda aquel tiempo. Es un cierre más que emotivo, digno del conjunto de la obra compilada.

V.

            De estilo coloquial y ameno, con descripciones precisas de comportamientos y caracteres, von Rezzori nos entrega en este trabajo toda una vida familiar con sus claroscuros, en medio de una Europa que se desmoronaba, al igual que los recursos familiares. En suma, un libro inolvidable.