jueves, 28 de agosto de 2025

En salvaguarda de la virilidad. Pantaleón y las visitadoras, Mario Vargas Llosa

RBA, 1994
 

I.

               Surgió como lectura compartida para aplacar otras que demandaban mayor atención; una suerte de distractivo en medio de arideces varias. En lo personal, lo había leído cuando joven y me había gustado mucho porque, más allá de lo grotesco, no dejaba de plantear una realidad posible para toda Hispanoamérica. No dudo de que el gran Mario se ha valido en este caso de una realidad social –los vejámenes a que se ven sometidas las mujeres de frontera-, para construir una parodia sobre las fuerzas armadas locales en especial y, por extensión, del resto del continente hispanohablante.

II.

                Pantaleón Pantoja es un capitán del ejército peruano al que su proverbial don de organización lo convierte en el oficial más apropiado para una misión tan particular como clandestina: reclutar una serie de prostitutas y trasladarlas secuencialmente a las instalaciones castrenses de frontera para desfogar a los soldados y, así, disminuir el índice de violaciones y natalicios de las inmediaciones cuarteleras, salvaguardando la virilidad de la tropa.

III.

               El protagonista se ve honrado por tamaño espaldarazo, aunque inmediatamente toma conciencia del laborioso encargo que debe llevar a cabo; para colmo, sin tener la más mínima idea de cómo establecer ese grupo de visitadoras en el más absoluto aislamiento. Pero su capacidad personal y su férrea disciplina lograrán el objetivo, aunque con ello deba renunciar a la vida en medio de la sociedad militar y mantener el mayor secreto posible ante la presión familiar –convive con su esposa y su madre-.

IV.

                La novela presenta varios planos a destacar. En principio, cómo las cualidades personales del protagonista van gestando un entramado de relaciones que permite alcanzar los propósitos militares. Luego, está el influjo que la propia actividad y la geografía modelan sobre Pantoja, a medida que él se involucra con el grupo. Después, cómo se va desmadrando lo que era un secreto a voces y la imposibilidad de mantener dentro de ciertos límites la clandestinidad. El resto, es la crónica de su colapso y las consecuencias que dispara sobre el bienintencionado capitán.

V.

               En un estilo ameno y directo, con gran fluidez narrativa, escenas desopilantes y diálogos imperdibles, Vargas Llosa nos allega una novela cargada de humor, sorna y burla tragicómica en un entorno donde debiera privar la más estricta marcialidad y silencio. Existen dos versiones cinematográficas basadas en esta novela, una española, de 1975, y otra peruana, de 1999. En suma, una obra fluida y entretenida que será del agrado del público lector.

sábado, 23 de agosto de 2025

e-book 186. El lento acceso a la madurez. Gente normal, Sally Rooney

Random House, 2020
 

I.

               Venía precedido de auspiciosos comentarios en la Red tras su premiación como Irish Novel of the Year en 2018. Me valí de ellos para proponerlo a un grupo lector y, si bien fueron varios los entusiasmados, a la hora de emitir opiniones sólo éramos unos pocos. Una serie de TV basada en esta novela –que solo resalta los aspectos sexuales- terminó por retirar a la mayoría inicial.

II.

                Marianne y Connell son un par de jovenzuelos compañeros de instituto sin mayor contacto entre sí. Ella proviene de una familia acomodada, pero tiene reacciones poco apropiadas, por lo que suele aislarse y mantener una vida marginal, aun siendo muy inteligente. Él es el único hijo de una madre que, para costear ambas vidas, trabaja en la limpieza de casas –una de ellas es la de la familia de Marianne-. Guapo y cordial, es el chico más popular de la escuela. Una conversación casual dará lugar al inicio de una relación entre ellos, donde el despertar y ejercicio de la sexualidad cobrará protagonismo.

III.

               La novela transcurre desde enero de 2011 hasta febrero de 2015 y los lectores siguen el derrotero de la vida de ambos jóvenes, principalmente cuando encaran sus estudios superiores. Allí se produce un vuelco: la marginal se convierte en la más exitosa y el popular no sabe qué hacer con su vida en un entorno que supone no es para él. Amores frustrados, desencuentros varios, despojos de ilusiones son parte de un vínculo de amistad y amor sui generis en que los silencios tienen tanto valor como las palabras.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

                La obra no se circunscribe a la clásica novela de iniciación en el lento camino que va hacia la adultez, sino que Rooney se vale de las contradictorias miradas de sus personajes para cuestionar ciertos aspectos sociales. Así, critica a la sociedad católica desde una mirada femenina donde las distintas expresiones del placer hablan de una necesidad de emancipación; refleja las aspiraciones de clase media de acceder a una élite intelectual y se enardece contra la meritocracia -solo pueden tener méritos aquellos que han contado con los recursos de preparación adecuados, no el vulgo-. Además, existen posibles lecturas de género, así como un debate sobre la inclusión del distinto y la génesis de la personalidad.

V.

               En un estilo fluido y coloquial, con una precisa composición psicológica de sus personajes y cómo éstos van cambiando su punto de vista al tiempo que crecen, la novela de Rooney requiere una lectura detenida, sobre todo a partir de la segunda mitad. Una obra distinta de la estudiantina que suele ofrecerse para edades semejantes. Más que interesante.

lunes, 18 de agosto de 2025

La conquista de la Amazonia. 1. Ursúa, William Ospina

Alfaguara, 2006
 

I.

               Al inicio del año, me propuse leer de la lista de pendientes aquellos títulos que más han esperado, y éste se hallaba entre ellos. No recuerdo el motivo por el que me hice del ejemplar, como tampoco sabía hasta indagar en la Red que era parte de la trilogía que el autor destinó a ofrecer su versión sobre la conquista de la Amazonia, lo que me obligó a buscar a sus compañeros. La nota de color es que no me pude explicar por qué había guardado dentro del libro la factura de compra, hasta caer en la cuenta: su fecha data del 09/09/09. Toda una curiosidad.

II.

                Este volumen recoge las aventuras que el adelantado Pedro de Ursúa, nacido en Navarra, España, llevara a cabo en el Nuevo Reino de Granada (los actuales territorios de Colombia y Panamá) promediando el siglo XVI, como auxiliar de su tío -regente de un islote-, primero, y luego como conquistador y fundador de ciudades. La historia es narrada en forma de testimonio por alguien supuestamente cercano a Ursúa.

III.

               La fiebre de la conquista de tesoros de oro y plata prestos a ser descubiertos, junto a las riquezas que podrían deparar esas tierras lejanas, impulsaron al joven Pedro a tomar la iniciativa de embarcarse hacia esos horizontes siendo aun un mozalbete. Junto a amigos vascos y bajo el amparo de su tío, iniciará su quimera en busca de fortuna y hacerse de un buen nombre, aunque para ello deba desafiar a quienes detentan el poder y alcanzar sus objetivos a costa de granjearse enemigos varios.

IV.

               Este libro expone la epopeya de la Conquista de América, a través de un protagonista que ha debido aprender a tratar a toda clase de personas, adquiriendo astucia, desenfado y cierta dosis de temeridad para alzarse con el poder y territorios, sin dejar de ser súbdito de la Corona. Como los intereses materiales de los implicados van de la mano de quienes los envían, Ospina no nos ahorra la secuela de matanzas y saqueos que han tenido lugar como parte de la pacificación (burdo eufemismo del sometimiento brutal de los nativos) y el enjuiciamiento de los españoles enfrentados entre sí.

V.

               Con una prosa fluida y amena, Ospina nos ofrece una suerte de biografía no autorizada, donde los datos históricos se entremezclan con la ficción del héroe, quien encarna al arribista desprejuiciado que conocerá el Cielo y el Infierno que supuso la dominación y la lucha fratricida. En estilo directo, esta historia trepidante –con final previsible- será del agrado de todo lector de novelas épicas, en especial.

miércoles, 13 de agosto de 2025

Víctimas de la Historia. Me casé con un comunista, Philip Roth

De Bolsillo, 2012

I.

               Tras la buena sensación que nos había deparado Pastoral americana, el reducido grupo lector volvió a la carga con ésta, la segunda novela de la Trilogía americana, después de un par de años de descanso. La propuesta de continuar con el conjunto era tácita, aunque todos sabíamos que, tarde o temprano, la habríamos de encarar y lo mejor era hacerlo en orden cronológico.

II.

                Esta novela, ambientada en 1997, se inicia cuando Nathan Zuckerman se reencuentra casi medio siglo después con quien fuera profesor suyo, Murray Ringold, -frisando los noventa y poco antes de morir- y por espacio de seis noches sostuvieran entre ambos largas charlas acerca de lo acontecido durante el inicio y desarrollo de lo que se ha conocido como Guerra Fría, entre E.E.U.U. y el comunismo soviético. En medio de ese período que juntos han de repasar, emerge la figura de quien fuera su ídolo de la adolescencia: Ira Ringold, hermano menor de Murray.

III.

               La historia se retrotrae a octubre de 1948 cuando un joven Zuckerman toma contacto por primera vez con Iron Rinn, un célebre comentarista radiofónico que machaca sobre las desigualdades que el sistema capitalista está generando en la sociedad. No solo está dispuesto a abrazar su fe en un reparto más equitativo sino que intenta militar a favor de sus postulados. Pero el matrimonio de Rinn con la estrella de Hollywood Eve Frame parece atrasar cualquier evolución en ese sentido. Y Sylphid, la hija de un primer matrimonio de aquélla, valiéndose de la manipulación que ejerce sobre su madre ausente, hace casi imposible la convivencia del trío.

IV.

                La obra se enmarca en una serie de desencuentros, propiciados por intereses políticos, a los que se suma un maccarthysmo desembozado, que cuestiona todo aquello que huele a comunismo –opuesto al American Way of Life- y que, valiéndose de los medios de comunicación emergentes, dejan fuera de contratación a quienes sean parte de listas negras. Tal ha de ser el destino de Ira. Pero su hermano también ha debido pagar el precio de defenderlo hasta el final, en relación con su propia esposa. Incluso Zuckerman, que no ha alcanzado una beca debido a su amistad con Ira.

V.

               En un estilo ameno y fluido, con diálogos muy jugosos y descripciones más que adecuadas, destaca la composición psicológica de los personajes, así como sus pensamientos y modos de acción –meditativo en Murray, impulsivo en Ira-. Toda la trama evidencia el poder que ejercen los medios de comunicación, capaces de defenestrar en minutos toda una vida de compromiso y solidaridad, aun cuando ella sea dueña de un pasado violento y tenebroso. En suma, todos los personajes terminan siendo víctimas de la Historia; en otro contexto podrían haber tenido mayor fortuna. Una novela por debajo de la anterior pero que merece ser leída en contexto. No defrauda.

viernes, 8 de agosto de 2025

e-book 185. Alrededor de las artes. Un puñado de flechas, María Gainza

Anagrama, 2024


 I.

               Apenas aparecido, fue incorporado como novedad a múltiples talleres de lectura para su puesta en común colectiva. Es que tan grande había sido el éxito editorial de su primer trabajo, que parecía renovar y profundizar el estilo de aquél, ahora con una nueva mirada sobre las expresiones artísticas, ya no circunscriptas al campo de la pintura. La reacción lectora tuvo dispar repercusión, aunque siempre se ha rescatado la simpleza de sus letras y la claridad de exposición.

II.

                Este trabajo reúne una serie de capítulos que pueden leerse de manera independiente; no conforman una novela en el sentido estricto, sino más bien una compilación de materiales de diverso origen, todos relacionados con la actividad artística y muchos de ellos con cierto sesgo autobiográfico. El título surgió de una apreciación de Francis Ford Coppola: cada artista lleva un número determinado de flechas en el carcaj –aludiendo a la cantidad de obras- por las cuales será reconocido.

III.

               A lo largo de quince capítulos y un epílogo, Gainza repasa temas relacionados con el quehacer artístico -el bloqueo del artista, el eterno debate de qué se considera arte, cómo se despierta el coleccionismo, cómo se genera una interpretación, el robo de obras y su tráfico, etc.-, junto a otras de índole personal, como el tema del aura y las migrañas. Los elementos disparadores de los mismos pueden ser una acuarela de Cézanne; la carencia de cuadros en una pared; una visita a una exposición de bloques de cemento y cosas del género cotidiano.

La versión digital, gentileza de una amiga lectora

IV.

                La mitad final del volumen reúne anécdotas personales –un texto sobre las disputas entre Tiziano y Giorgione; la experiencia de ser jurado para una beca-, y una serie de entrevistas o presentaciones que rescatan y condensan las figuras de otros artistas locales en sendas disciplinas. Allí están el fotógrafo Alberto Goldenstein, la artista plástica María Simón, los pintores Guillermo Kuitca y Nicolás Rubió, y Bodhi Wind junto a una experiencia extrasensorial.

V.

               Con estilo sucinto, de frases cortas bien hilvanadas y descripciones precisas, Gainza nos ofrece un cúmulo de reflexiones acerca del arte y los artistas, exhibiendo acaso la trastienda del mundillo que tan bien conoce. El conjunto resulta ágil, llevadero y fluido. Cierra con un emotivo epílogo en que medita acerca de cómo las madres intentan influir en sus hijos a través de las canciones infantiles y hace de su confesión un credo: prefiere seguir asombrándose con lo que la vida le depara antes que creer que ya ha logrado algo. En suma, un libro entretenido y ameno para quienes aman las artes.

domingo, 3 de agosto de 2025

Un trirreme equívoco. El barón Wenckheim vuelve a casa, László Krasznahorkai

Acantilado, 2024
 

I.

               No aprendo más. Apenas me avisaron de su arribo a estas costas, en el pasado enero, salí en su busca como un kamikaze japonés, tal es mi devoción por el escritor húngaro. La conspicua importadora lo ofrecía por un dineral. Rompí la vieja alcancía (hucha) con los escasos ahorros y me apropié de un ejemplar. Dejé correr algún tiempo hasta encararlo. Hoy, las grandes cadenas de librerías locales lo ofrecen por casi la mitad de precio del que afronté. Si me preguntaran los lectores cómo puede ser esto posible, la mejor respuesta sería: esto es Argentina,

II.

                El nervio central de la historia es que Bela Wenckheim, un noble húngaro emigrado hacia Argentina, tras muchos años de exilio, decide emprender el regreso: un último esfuerzo, antes de morir, de recuperar a un viejo pero significativo amor de juventud, a quien desea declararle su amor, a pesar de tanta ausencia. En torno a este regreso se teje una serie de fantasías, entre las que sobresale aquella que sugiere que el barón, colmado de dinero, pondrá a disposición de su aldea los recursos necesarios para que se inicie una próspera etapa de inversiones y trabajo. La plana mayor de la misma lo aguarda con bombos y platillos.

III.

               Pero el noble húngaro ha dilapidado en los casinos de Buenos Aires toda su fortuna. Se halla en tal estado de indigencia, que solo cuenta con lo puesto y debe abandonar el país debido a las ingentes sumas que adeuda. Enterada de ello, su escasa familia en Praga decide tomar cartas en el asunto y acudir a su rescate para que no mancille su renombre. Por ello, se harán cargo no solo de sus deudas sino también de su ajuar de noble, con la mísera condición de que siga su camino hacia su aldea de origen… y que no aparezca más en las inmediaciones.

IV.

                Esta novela polifónica se va construyendo a través de una multitud de personajes; es al final donde se accede a la totalidad de la obra, aun al costo de que algunas partes que la componen no se comprendan o queden truncas, sin mayores desarrollos. Es un texto enrevesado, por momentos difícil, que requiere toda la atención del lector. De hecho, los protagonistas cambian a cada párrafo, lo que vuelve más intrincada su lectura. Se abre con tres hojas antes de la portada, donde un director de orquesta apremia a sus músicos a no ocultarle nada; además, cuenta con una subtrama, donde un Profesor muy reconocido en el ámbito científico decide aislarse y se enfrenta a una banda de motoqueros neonazis, apadrinada por el comisario.

V.

               De estilo coloquial y directo, con párrafos muy largos que lentifican el ritmo lector y disminuyen el entusiasmo, el autor nos ofrece una obra donde todo es un gran equívoco: el amor del ayer, el regreso triunfal y la esperanza de un futuro mejor. Un trirreme apocalíptico que no dejará indiferente al lector más avezado. Aun con reparos, no tiene desperdicio.

martes, 29 de julio de 2025

Saldando viejas deudas. La máscara de Dimitrios, Eric Ambler

Edhasa, 2004
 

I.

               El título surgió en medio de una propuesta lectora grupal, y optamos por él porque no solemos frecuentar entre nuestras lecturas el género policial. Para colmo de bienes, era un legado paterno de quien lo propuso y cumplimos, así, con el ritual de homenajear su memoria. En lo personal, yo lo había adquirido por recomendación de una lectora, fanática de esta clase de trabajos.

II.

                La historia comienza en Estambul, Turquía. Charles Latimer era un catedrático inglés de Economía; había escrito libros sobre el tema pero decidió incursionar en la literatura escribiendo novelas policiales. Tal fue su éxito que, tras una enfermedad que minó su salud -y le obligó a buscar una cura en Grecia-, y un entredicho con las autoridades universitarias, decidió abandonar la docencia y migrar hacia tierras otomanas plenas de luz, para iniciar una nueva novela.

III.

               Es allí donde toma contacto con un coronel local –jefe de la policía secreta-, apasionado de la novela policial quien, en aras de obtener más información acerca de la creación artística, le ofrece una sólida historia al escritor para que éste pueda elaborar un nuevo trabajo. Se trata sobre un criminal llamado Dimitrios Makropoulos, asesino, espía y traficante de drogas, quien acaba de ser asesinado. Su cadáver se halla en la Morgue local y parece no haber dudas de su identidad. Si bien la policía tiene un dossier sobre él, la falta de ciertos datos dispara en Latimer la curiosidad de investigar por sí mismo la vida del occiso.

IV.

                Ambientada en la Europa de entreguerras, Ambler desarrolla un policial negro que nos va llevando a través de medio continente buscando pistas y certezas, y en los que el narrador y protagonista también se ve incluido –y amenazado- por personajes de baja estofa en busca de cierto botín en poder del muerto, con quien intentan saldar viejas deudas. Si bien la resolución no está a la altura de las circunstancias, escrita en 1939, la obra parece ser la precursora –o disparadora- de los thrillers de suspenso que han aparecido después.

V.

               De estilo directo y coloquial, con una prosa amena y fluida, escenas fuertes y diálogos muy bien provocados, Ambler conjuga todos los elementos de un policial clásico, donde lo que parece ser no es; los hechos cambian según quién los relata y hasta el muerto puede no serlo o estarlo. En suma, una novela muy entretenida que será del agrado de quienes frecuenten el subgénero. Si le faltaba algo, existe una versión cinematográfica –que no pude allegarme- filmada en 1944, dirigida por Jean Negulescu y protagonizada por Peter Lorre, por si hubiera interesados en visitar el séptimo arte.